El aluminio es el tercer elemento más abundante en la corteza terrestre y constituye el 7.3% de su masa. En su forma natural, sólo existe en una combinación estable con otros materiales (particularmente en sales y óxidos) y no fue sino hasta 1808 cuando fue descubierto. A partir de entonces, demandó muchos años de investigación y ensayos el poder aislar el aluminio puro del mineral en su estado original, para poder hacer viable su producción, comercialización y procesamiento.
El aluminio es un metal que se distingue de otros materiales por su propiedades tecnológicas. Su ligereza y su resistencia mecánica, lo hacen útil para múltiples y exigentes aplicaciones, ya que su densidad es un tercio menor con respecto al acero. Ideal para ser usado en cerramientos y aberturas, su versatilidad y las múltiples posibilidades de diseño lo transforman en un componente clave para el confort del hogar.
  • • Mantenimiento cero : las aberturas de aluminio, y no así las de chapa, madera o p.v.c., no se corroen ni deterioran. Resisten por toda su vida útil sin necesidad de mantenimiento.
  • • El aluminio es un material versátil: de acuerdo al proyecto o la obra, las aberturas de aluminio ofrecen múltiples respuestas para cada necesidad
  • • Permiten gran variedad de terminaciones: en su aspecto natural como en sus varias formas de terminación, los procesos de pintado o adonizado, lo preparan para armonizar con el entorno donde irán instaladas.
  • • El aluminio permite amplia variedad de diseños: con este material pueden trabajarse diseños ideales en ventanas, puertas y fachadas.
  • • Hermeticidad y estanqueidad: brindan una excelente hermeticidad a la infiltración de agua y aíre.
  • • Admiten el doble vidriado hermético: una solución definitiva para la aislación acústica y térmica y para minimizar el consumo de energía.
  • • El aluminio protege el medio ambiente: es reciclable, con un bajo consumo energético y no es tóxico; en caso de incendio no ocasiona la emisión de sustancias nocivas para el medio ambiente.
Una abertura de aluminio es un sistema formado con elementos diversos con funciones definidas:
  • Los perfiles de aluminio: su diseño determina la funcionalidad y el desempeño respecto a la hermeticidad, a la vez que marcan las líneas distintivas de su aspecto estético.
  • Los vidrios: constituyen el material de cierre, su función básica es permitir la aislación acústica y térmica, y además proveer de iluminación a los ambientes.
  • Los accesorios: son los responsables finales de efectuar el funcionamiento de la abertura (su deslizamiento, giro, apertura).
  • Los burletes: cumplen le función de hermeticidad, fijación de vidrios y de terminación.
  • Ruptura de puente térmico: esta variable resuelve el problema de la condensación de la humedad ambiente sobre los perfiles durante el invierno. Contribuye al ahorro de energía.
  • La selección del tipo de abertura a aplicar en una construcción, es la resultante de una serie de factores que el proyectista o el carpintero deben evaluar en todos los aspectos. Evaluar todos los aspectos que influyen en el funcionamiento de la abertura, como presión del viento, exposición a la lluvia, asoleamiento, dimensiones del vano, aislación térmica y acústica. A su vez, es imprescindible cuidar que la carpintería cumpla con lo que la legislación establece como garantía de seguridad y confort. El destino final del cerramiento y sus características funcionales son algunos de los determinantes para optar la tipología más conveniente. Estos factores deben combinarse con otros como la importancia de la construcción y las limitaciones de tipo económico. También deben considerarse factores tales como la ubicación geográfica, el entorno y la posición en altura del cerramiento.
    El sellado es un factor clave para garantizar una buena prestación de las carpinterías de aluminio. Representa menos del 3% del costo total del cerramiento y, sin embargo, es una de las principales causas de reclamos en una obra. Su mala resolución, provoca ingreso de agua y pérdida de acondicionamiento térmico. La elección del sellador está relacionada con el material a sellar. Hay selladores poliuretanitos, acrílicos y butíricos y de siliconas, que tienen mayor vida útil. En todos los casos, lo importante es limpiar el aluminio con paños y la mampostería o el hormigón del vano mediante frotado. También es aconsejable colocar un cordón de respaldo para limitar la profundidad de la junta y evitar que el sellador se hunda. Para eso, los materiales recomendados son polietileno de celda cerrada o poliuretano expandido.
    Casi la totalidad de los productos de aluminio pueden desde un punto de vista técnico (factibilidad) y económico (rentabilidad) ser reciclados repetidamente para producir nuevos productos, sin perder el metal su calidad y propiedades. La utilización de metales reciclados ahorra energía y preserva las fuentes de recursos naturales. Es por eso que el creciente uso del aluminio reciclado en diversas aplicaciones le da el reconocimiento de metal verde.